miércoles, 9 de febrero de 2011

martes, 23 de junio de 2009

Dia 0

Llamadme Simón. Asi es como lo ha hecho todo el mundo durante mis cinco años de vida. Esos mismos años que he pasado de protectora en protectora, saltando de una casa de acogida a otra.
Pero el sábado todo cambio para mi.
Como cada fin de semana, me llevaron de la casa de acogida donde paso los días al centro para que la gente pueda ir a verme, bueno, a vernos, por que nunca estoy solo, y con suerte uno de esos visitantes se lleva a alguno de nosotros a su casa. Y el sábado, por fin, me tocó a mi. Una pareja vino, estuvo jugando con nosotros, nos acaricio, y por algún motivo, casi sin pensarlo, dijeron "Simón", así que antes de que me diese cuenta ya estaba metido en un coche camino de mi nuevo hogar.
La verdad es que el cambio me hace cierta ilusión. No es que estuviese mal en mi casa de acogida, estaba muy bien tratado, y los otros perros eran simpáticos, pero ya iba teniendo ganas de tener mi propia casa, leches, que para algo tengo ya cinco añazos y va siendo hora de emanciparse.
Mis nuevos compañeros de piso son dos humanos, un canario y un diamante capuchino. De momento la cosa no va mal, ya os ire contando.